6 años se dice fácil…

Hace algunas entradas les conté que conocí mujeres maravillosas en el curso sicoprofiláctico hace 6 años… no me acuerdo mucho del material que revisamos ahí, lo que sí recuerdo es cómo conocí a mis amigas.
Yo me sentaba siempre junto a la ventana con C., las dos nos moríamos de calor, por mi parte juraba que sufría de un extraño caso menopausia en el embarazo.
Enfrente se sentaba S. con su gran sonrisa y su marido de 2 metros (luego me enteré que siempre estaba tan contenta porque antes del curso se iba a echar sus enchiladas al Giornale con G.); dos lugares hacia la derecha se acomodaba G. con su esposo, que no le quitaba las manos de encima, ni estando a punto de parir.
Pegada a la pared de la izquierda se encontraba una española con su marido francés, ambos guapísimos y súper chic, la mujer se sentaba en cuclillas con su panza de chícharo, y actitud zen, nunca perdió la compostura ni la línea, y uso tacones y cinturón hasta el día en el que dio a luz. Está por demás decir que ella nunca fue nuestra amiga.
También estaban L., A., y S. a esta última la vimos tan sólo un par de semanas pues su hijo decidió nacer en la generación de arriba, creo que el pequeño Carlos ya cumplió 8 años (ja).
Esta semana nuestros hijos cumplieron 6 años, y gracias a Facebook mis queridas amigas pudieron postear sus agradecimientos y señalaron las enseñanzas que les han brindado sus hijos. Por supuesto las acompaño en el sentir pero… también quiero celebrar que esos años han quedado atrás… para las que aún están en ello, no desesperen, existe una luz al final del camino.
Todos los niños aprenden a caminar, terminan por hablar (a veces más de lo que nos gustaría), comen solitos, dejan el pañal, se bañan solos y no necesitan que los acompañemos a TODOS LADOS. Aunque por momentos tienen recaídas, eso también hay que mencionarlo.
Y si bien cada etapa de la vida de un hijo es motivo de insomnio. Nada se le compara a un recién nacido que se ahoga (literalmente) en sus vómitos, que toma más medicinas que un anciano de 102 años, que llora a pesar de que le hayamos cambiado el pañal, dado chichi por enésima vez, lo hayamos arropado, desarropado, mecido, bañado, secado, acurrucado, cantado, movido, sacudido, entretenido, etc.
Y ¿qué me dicen de la búsqueda de la leche perfecta? Así es, la leche materna no es la opción por excelencia para todos los lactantes… y la mamá tiene que buscar el perfecto match para su hijo. Lo cual quiere decir que probamos darles leche humana, de almendra, de soya, de cabra, probiótica, macrobiótica, orgánica; y cuando encontramos la que les cae bien hay que echarle aditamentos que la espesen, o que la aligeren, para que en cuestión de meses (a lo mucho) les vuelva a caer mal.
Y las famosas y temidas alergias, que si al huevo, al chocolate, a las nueces, a los lácteos, el pollo, el gluten, el trigo…
Nada más de escribirlo ya me cansé. Y esto es sólo el principio de una larga lista de búsquedas que tenemos las madres por delante, mientras lidiamos con nuestros propios fantasmas y con nuestros maridos.
Así que en resumen, celebro la vida de Bach, la agradezco y valoro, es cierto, por cursi que suene, que es un amor que no se puede comparar con nada más en la vida.
Y agradezco también que hace 6 años nacieron mis amigas, testigas y cómplices de los pasos que han dado estos niños desde que llegaron a habitar este mundo.
Hace unos meses me encontré a la española perfecta, con niños perfectos y su marido perfecto.
“Hola Mef, tanto tiempo…”
“Así es María y ¿cómo te va?”
“¡Hombre! ¡Muy bien hija!, ya tengo tres y estoy esperando el cuarto, y estoy trabajando, ¿tú crees? Si esto de la maternidá realmente se me da”.
Hay gente que nunca cambia, por mi parte me dio mucho gusto tener hijos imperfectos, con padres imperfectos, viviendo una vida imperfecta.
Y esta vez, a diferencia de hace 6 años que la vi por primera vez envuelta en glamour, la española perfecta no me dio nadita de envidia.

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2 Respuestas a 6 años se dice fácil…

  1. metotrexato dijo:

    Definitivamente no todas las mujeres somos capaces de ser mamás, sacrificar el cuerpo, la profesión y el trabajo por cuidar a un pequeño chillón, aunque son hermosos cunado crecen…

  2. Nitrix dijo:

    Tener una figura envidiable después de haber sido mamá es difícil pero no imposible, si sigue una rutina diaria de ejercicios más una buena alimentación podrá tener el cuerpo que deseé usted y su pareja…

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