El respeto a las zonas escolares es la paz

Qué difícil es para un conductor ponerse en el lugar del peatón. Y ¿Qué pasa cuando el peatón es un niño que va caminando para llegar a su escuela? El respeto a las zonas escolares es un problema en muchas escuelas, donde la entrada se ve atiborrada de automóviles que se pelean por estar más cerca para dejar bajar cómodamente a sus hijos creando un caos vial y un riesgo para los pequeños que se acercan caminando.

El estrés matutino es un problema para todas las personas, trabajen fuera de casa o no. Arreglarnos nosotros, alistar a los niños: el uniforme, el lunch, la tarea, los útiles completos, el bolso, el desayuno, el coche que no quiere arrancar son parte de las mil situaciones que pueden retrasar nuestra salida. Sin embargo, si nos ponemos a pensar que de la población escolar por lo menos la mitad de padres de familia cuentan con automóvil y el mismo tipo de problemáticas, podemos deducir que la gran mayoría de padres de familia con coche llevan a sus hijos a la escuela con prisas y en situación de estrés, lo que nos hace más propensos al enojo, la impaciencia y la impulsividad.

Personalmente admiro a los padres de familia que estacionan su auto en las calles aledañas a la escuela y se bajan a dejar a sus pequeños a la puerta de la escuela y se toman el tiempo de verlos entrar, saludar a las maestras u otros papás y verificar los recados que podamos tener en las puertas. Sin embargo, muchos padres, conductores de autos se esfuerzan por dejar rápidamente a sus hijos frente a la entrada para no tener que bajarse, teniendo una fila de otros conductores esperando exactamente lo mismo ¿Que ocasiona esto? Caos, desorden, congestionamiento vial y en los peores casos, violencia.

Sí, violencia. Porque estos choferes estorban puertas, avientan sus autos a los peatones o se pelean verbalmente con los conductores o peatones que se atrevan a decirles algo. Todos tenemos prisa, todos tenemos ocupaciones, todos estamos estresados y queremos irnos rápido, a todos nos pueden castigar por llegar tarde y ocasionando más tráfico y más desorden no vamos a solucionar nuestros problemas.
Tomemos en cuenta que muchos niños caminan para llegar a su escuela, algunos van de la mano de sus padres, pero hay otros que van solos… Pensemos “Yo, que protejo a mi hijo ¿Qué haría si alguien lo lastimara? Y si somos nosotros los que lastiman a un hijo ajeno ¿Cómo nos sentiremos?”.

Por otro lado, los hijos son nuestro reflejo, mostrarles a ellos que somos intolerantes y gritamos o insultamos a los peatones, somos violentos o simplemente no respetamos los reglamentos de la escuela (a veces implícitos) va a ocasionar que ellos también sean intolerantes, irrespetuosos, violentos y no sólo con desconocidos, sino con nosotros mismos.

Seamos conscientes y respetemos las zonas escolares, por nosotros y por los demás. Todos podemos contribuir a tener un mejor entorno social.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

2 Respuestas a El respeto a las zonas escolares es la paz

  1. Gloria dijo:

    Qué coraje con esos automovilistas que no respetan las zonas escolares y quieren manejar rapídisimo sin fijarse en los niños que van saliendo de la escuela

  2. Ale dijo:

    Tienes razón pero me parece que son los mismos papás los que no respetan esas zonas, se estacionan en doble fila, casi quieren meter a sus hijos al salón sin bajarse del auto, crean caos vial y ni quien les diga nada porque se ponen muy groseros. Creo que las autoridades de las escuelas deberían sancionar a los que causen estos problemas porque no sólo afectan a los niños sino a los otros automovilistas que debemos pasar para llegar al trabajo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *