Labio leporino y paladar hendido, qué son

El denominado labio leporino es uno de los defectos congénitos más frecuentes en el mundo, afecta al 15% de la población mundial. Consiste en una hendidura o separación en el labio superior originado por una fusión incompleta de los procesos maxilar y nasomedial del embrión y suele presentarse acompañado por otro defecto llamado paladar hendido.

El término “leporino” proviene del latín “leporem” liebre. Este animal tiene el labio superior hendido en el centro por lo que “labio leporino” significa labio de liebre. Este término es el más conocido aunque ahora se utiliza el nombre “labio fisurado” para referirse a este padecimiento.

El labio leporino o fisurado (queiloquisis) consiste en un desarrollo incompleto del labio superior en donde se presenta una hendidura hasta la prolongación bilateral que incluye el hueso del maxilar, el paladar y puede llegar a la úvula o campanilla. La hendidura del paladar une la cavidad de la boca con la de la nariz. El labio leporino se origina por una descompensación en el crecimiento de ambos lados del labio dentro de los primeros tres meses de embarazo.

Como ya se mencionó, el labio leporino suele acompañarse de paladar hendido, que es una condición en la que el velo del paladar presenta una grieta o fisura que comunica la boca con la cavidad nasal. Este padecimiento puede afectar solo al paladar suave ubicado en la parte posterior de la boca, junto a la garganta o incluir el paladar de hueso duro formado de hueso y afectar al maxilar, también es frecuente que la campanilla o úvula esté dividida. Uno de cada seiscientos nacimientos en el mundo presenta paladar hendido.

¿Qué factores provocan el labio leporino y el paladar hendido ?

En años recientes se ha dicho que algunos fármacos, drogas, falta de vitaminas y la propia genética pueden interferir con el proceso normal de cierre del paladar y el desarrollo normal del labio superior.

Alrededor de la octava semana de gestación la cabeza del embrión se termina de formar a partir de cinco lóbulos de tejido: prominencia frontonasal, prominencia maxilar, prominencia mandibular, los dos lóbulos más bajos crecen desde los costados para formar la barbilla y el labio inferior. Cuando estos tejidos no logran encontrarse queda un hueco donde debería estar la unión, entre más incompleta sea la fusión de estos puntos más grave será la malformación, que puede ir desde una pequeña grieta en el paladar, labio leporino o una cara totalmente mal formada.

El labio superior se forma a partir de los tres primeros lóbulos mencionados; el paladar es el último paso de la unión de los cinco lóbulos faciales y formarán el velo del paladar, que es muy vulnerable a sustancias tóxicas, contaminantes, ambientales y a deficiencias alimentarias.

Los factores ambientales relacionados al labio leporino son: exposición a pesticidas, mala nutrición, consumo de retinoides (cierto tipo de vitamina A que se utiliza en tratamiento para enfermedades como psoriasis, cáncer de piel y acné), anticonvulsivos, consumo de alcohol y tabaco así como drogas ilegales como cocaína, heroína, crack, etc.

A pesar de las condiciones ambientales, el labio leporino es una condición genética, una persona que tuvo este padecimiento tiene un 14% de probabilidades de que sus hijos nazcan con el mismo defecto.

Enfermedades como el Síndrome de Stickler, el Síndrome de Loeys-Dietz o el Síndrome de Patau pueden causar labio leporino y paladar hendido entre otras enfermedades.

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