¿Cómo detengo los berrinches?

Escrito por Paola Martinez Mendoza. Psicoanalista

¿Tu hijo (a) pasa de los 6 años y ya estás desesperado (a) porque no sabes qué hacer con sus berrinches? Si bien éstos son habitualmente normales durante el desarrollo infantil entre 1 y 3 años aproximadamente, en ocasiones pueden persistir más allá de esta edad o detenerse en algún momento y reaparecer en edades más avanzadas.
Los berrinches se manejan de forma diferente dependiendo de la etapa en la que se presentan y las causas que los están generando.

Aproximadamente a los 6 años, que es cuando los niños tradicionalmente empiezan la primaria y tienen que seguir más reglas, lo esperado es que ya puedan utilizar el lenguaje para comunicarse más ampliamente, sin embargo, en ocasiones esto no sucede y un berrinche es la única alternativa que un niño encuentra para comunicarnos algo. Lo importante en esos casos es tratar de dilucidar qué es lo que están queriendo comunicar; en ocasiones son un indicativo de que están teniendo dificultades para controlar sus emociones y otras tantas son una forma de obtener lo que desean.

Seguro en estos momentos te estarás preguntando: ¿Y entonces qué hago con los berrinches? Bien, pues vamos a empezar con qué no debes hacer con ellos, éstas son algunas de las respuestas de los papás que pueden fomentar los berrinches o hacer que sea muy difícil detenerlos:

  • Recompensar la conducta (poniéndole atención o dándole lo que pide: juguete, dulce, tiempo de juego, etc.)
  • Discutir o pelear con él mientras está haciendo el berrinche, ya que no va a escucharte.
  • Tomárselo personal, porque ello hará que no puedas mantener la cabeza fría para resolver la situación. Es importante que los niños sepan que tú puedes mantener el control aún cuando ellos no pueden.

Ahora sí, aquí está lo que puedes hacer:

  • Antes de que sucedan:
  • Anticipar las consecuencias que traerá el berrinche y sostenerlas una vez que haya sucedido. Es decir, si le dijiste que si hacía berrinche no iba a obtener lo que quería además de que se iba a tener que retirar del lugar en donde están y aún así hace berrinche, cúmpleselo.
  • Otorgarle alternativas para que pueda expresar su enojo de maneras más saludables. Es importante permitirle a los niños que se enojen y que puedan decirlo sin ponerse a llorar.
Cuando estén por ocurrir:
  • Explicarles muy brevemente la razón por la cual no pueden tener lo que quieren.

Una vez que ocurren:

  • Ignorarlos. Yo sé que te parece inimaginable hacer esto, especialmente cuando el berrinche es en un lugar público, pero la mejor manera de lograr que desaparezca una conducta no deseada es ignorándola, ya que al no obtener recompensa (de atención o de cumplir lo que quiere) es difícil que siga presentándose.
  • Pedirles que se vayan a su cuarto hasta que se les haya pasado el berrinche y que regrese cuando sienta que puede hablar.

Una vez que han pasado:

  • Hablar con ellos para explicarles los beneficios que puede traer el hablar en lugar de llorar y hacer berrinche.
  • Platicar con ellos sobre lo sucedido y sobre las maneras en que podrían evitarlos en el futuro.
  • No olvides que es muy importante guardar la calma y ser muy consistente en los límites que impones y en las consecuencias que traerá el respetarlos o romperlos, además de ser muy paciente, ya que habitualmente toma tiempo desaprender una conducta que se ha mantenido durante mucho tiempo.

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